La incertidumbre crece en el municipio de Aranzazu, Caldas, ante las dificultades en la prestación de servicios en los Centros de Desarrollo Infantil (CDI), una situación que tiene en alerta a decenas de familias que dependen de estos espacios para el cuidado y formación de sus hijos.
Los CDI cumplen un papel fundamental en la atención integral de la primera infancia, ofreciendo acompañamiento nutricional, educativo y social. Sin embargo, en las últimas semanas se han presentado fallas que han generado preocupación entre padres de familia y cuidadores.
Este tipo de situaciones no solo afecta la rutina diaria de los niños, sino que también impacta directamente a los hogares, especialmente aquellos donde los padres trabajan y necesitan estos servicios como apoyo esencial.
Más allá del caso puntual, el problema abre un debate sobre la continuidad y estabilidad de estos programas en municipios pequeños, donde los recursos suelen ser limitados y la cobertura es clave para el bienestar social.
En el contexto de Caldas, donde se busca fortalecer la atención a la niñez, garantizar el funcionamiento de los CDI se convierte en una prioridad para evitar afectaciones a largo plazo en el desarrollo de los menores.

